Estas 5 razas de perros populares tienen el triple de riesgo de morir por golpe de calor: ¿la tuya está en la lista?
Cinco razas muy presentes en hogares españoles tienen la respiración o el pelaje en contra del verano mediterráneo, con el triple de mortalidad por golpe de calor.
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El 48,7 % de los golpes de calor que llegan cada verano a las urgencias veterinarias en España corresponde a perros con el hocico chato, según los registros publicados por las redes clínicas españolas.
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El estudio más amplio realizado hasta hoy, dirigido por el Royal Veterinary College de Londres, concluye que estas razas tienen el triple de probabilidades de morir si sufren un episodio de calor extremo frente a un perro de hocico normal.
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El motivo es anatómico: el paladar es demasiado largo y las narinas demasiado estrechas, así que el aire que entra y sale para refrigerar el cuerpo se queda corto en cuanto la temperatura ambiente supera los 28 grados.
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En España las cinco razas más afectadas son también algunas de las más populares en hogares urbanos. Cambiar la hora del paseo, tener agua siempre cerca y vigilar el jadeo en reposo evita la mayoría de las urgencias evitables.
El 48,7 % de los golpes de calor que llegan cada verano a las urgencias veterinarias en España son perros con el hocico chato, una proporción que llama la atención de los clínicos cada vez que sube el termómetro en junio.
El dato es coherente con el estudio más amplio realizado hasta hoy: la investigación dirigida por el programa VetCompass del Royal Veterinary College de Londres analizó 905 543 perros y concluyó que las razas de hocico chato tienen el triple de probabilidades de morir si sufren un episodio de calor extremo.
El bulldog francés encabeza la lista, seguido del carlino, el bulldog inglés, el boxer y el husky siberiano. Cinco perros muy populares en España que requieren un manejo distinto del paseo en cuanto las temperaturas pasan de 28 grados.
Bulldog francés, la primera víctima en España
El bulldog francés es desde hace varios años la raza más popular de España según los registros anuales de la Real Sociedad Canina. Esa misma popularidad explica que sea, año tras año, el primer nombre en la lista de urgencias por golpe de calor.
El problema es estructural. El francés padece el llamado síndrome braquicéfalo: paladar demasiado largo, narinas estrechas y tráquea reducida. El estudio clínico de referencia, publicado por Liu y colaboradores en PLOS ONE, encontró signos clínicos del síndrome en el 66 % de los ejemplares de la raza.
En verano, esa anatomía se convierte en una trampa. Para refrigerar el cuerpo, el perro jadea y evapora saliva por la lengua. Con un paladar largo que ocupa parte de la entrada de la tráquea, el aire que circula es menor, el jadeo se vuelve ineficaz y la temperatura interna sube en cuestión de minutos.
Un paseo a las dos de la tarde en agosto en Sevilla puede ser letal para un francés. Las clínicas españolas insisten cada junio en la misma recomendación: paseos cortos antes de las 11 de la mañana y a partir del atardecer, nunca en las horas centrales. A esa franja se suma además el riesgo silencioso del suelo: el asfalto puede superar los 60 °C y quemar las almohadillas en segundos.
Carlino, triple riesgo y poco aire para refrigerar
El carlino, o pug, comparte con el bulldog francés casi todos los problemas anatómicos. La diferencia es de tamaño: el carlino es algo más pequeño y su volumen interno de aire todavía más reducido.
El equipo de Dan O'Neill, epidemiólogo veterinario del Royal Veterinary College y coordinador del programa VetCompass, lo resume así en la presentación del estudio: «Los perros con la cara plana tienen una anatomía respiratoria que les hace muy poco eficientes refrigerando el cuerpo, y eso convierte cualquier ola de calor en una urgencia potencial».
El dato es contundente. Según los registros analizados por VetCompass, el carlino aparece de forma sistemática entre las nueve razas con mayor riesgo de golpe de calor, junto al bulldog francés, el bulldog inglés, el cavalier king charles y otras razas braquicéfalas.
En la práctica esto significa que un carlino joven y aparentemente sano puede colapsar tras quince minutos de juego intenso a 30 grados. Conviene anticiparse y trasladar el ejercicio físico a primera hora o ya entrada la noche.
Bulldog inglés, el récord de las urgencias
El bulldog inglés combina la anatomía braquicéfala con un cuerpo mucho más pesado y compacto. Es más sedentario que el francés y, sin embargo, los registros clínicos lo sitúan como una de las razas que aparecen con más frecuencia en las urgencias de verano en España.
El informe difundido por Animal's Health recoge una cifra contundente: el 37 % de los golpes de calor registrados en una serie de clínicas españolas corresponden a bulldog francés y bulldog inglés combinados.
El motivo no es solo anatómico. El bulldog inglés tiene un metabolismo lento y un nivel de actividad bajo, así que muchos dueños asumen que tolera mejor el calor que un perro deportivo. La realidad clínica es la inversa: cuando colapsa, su recuperación es más lenta y las complicaciones cardiovasculares son frecuentes.
Los veterinarios españoles aconsejan controlar el peso y la condición corporal durante todo el año, porque la obesidad agrava el síndrome braquicéfalo y multiplica el riesgo térmico.
Boxer, el pecho ancho que no acompaña al calor
El boxer no es estrictamente un braquicéfalo, pero su hocico semirrecortado y su pecho profundo lo colocan en una zona intermedia de riesgo. La Fundación Affinity y AniCura España coinciden en incluirlo entre las razas que peor toleran el calor.
El perfil del boxer es engañoso. Es un perro deportivo, ágil, que pide ejercicio diario y que parece capaz de mantener el ritmo en cualquier paseo. Esa misma vitalidad lo lleva a forzar la máquina y a llegar al golpe de calor antes que un perro más tranquilo.
Los clínicos españoles registran cada verano un patrón similar: boxer joven, ejercicio intenso al mediodía, llegada a urgencias con jadeo violento y temperatura corporal por encima de 40 grados. El cuadro responde rápido si se actúa pronto, pero las secuelas neurológicas son posibles. En esos primeros minutos importa enfriar al perro de la forma correcta, sin agua helada, que agravaría el cuadro.
Conviene ofrecerle ejercicio en intervalos cortos y, sobre todo, no confundir su entusiasmo con resistencia. El boxer no es una raza pensada para los veranos del sur de España sin aire acondicionado.
Husky siberiano, un nórdico atrapado en el sur
El husky siberiano es el caso opuesto al bulldog. Aquí no hay un problema de anatomía respiratoria, sino de pelaje. El husky tiene un manto doble extremadamente denso, diseñado para resistir temperaturas árticas, no veranos mediterráneos.
En España, los servicios de urgencias veterinarias registran cada verano una cifra constante de huskys con golpe de calor, sobre todo en pisos sin aire acondicionado o en chalets sin sombra suficiente. La densidad del pelaje actúa como aislante en ambos sentidos: protege del frío en Siberia y atrapa el calor en Málaga.
El error frecuente es rapar al husky para «refrescarlo». La guía oficial del Ministerio de Derechos Sociales publicada en 2024 desaconseja expresamente esa práctica salvo razas concretas de pelo largo y bajo criterio veterinario. El pelaje del husky protege la piel del sol directo y eliminarlo aumenta el riesgo de quemaduras solares. Analizamos en detalle por qué los veterinarios coinciden en que rapar al perro en verano es un error que multiplica el riesgo en lugar de aliviarlo.
La solución pasa por cepillado intensivo a diario para retirar el subpelo muerto, agua siempre fresca y suelo de baldosa accesible. Y, sobre todo, evitar la exposición directa al sol entre las 10 de la mañana y las 7 de la tarde. Si el husky se pasa la jornada pegado a ese suelo, conviene leerlo como una primera señal de que el calor puede acabar en golpe de calor si no se actúa pronto.
Cinco razas, cinco motivos distintos para la misma estadística. Si en casa convive un bulldog francés, un carlino, un bulldog inglés, un boxer o un husky, las próximas semanas no son un buen momento para improvisar con los horarios del paseo.
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